EXPEDICIONES

 

Trip Alpino & Pirineico + Bonus Dolomítico

Una Simple Idea!
Por JM Potthoff Pugin


Simple. Las ideas simples, sólo llegan y uno las convierte en fonemas, grafemas o lindas escaladas. Pero terminar volando a Europa fue una simple idea que nos costó 30 meses de nuestras vidas. En ese intertanto el viaje se postergó un año, se terminaron los estudios, nació Isidora, llegaron los trabajos, y día a día el asunto "alpes" seguía tomando fuerza!

Aún no sabemos por qué, pero con mi hermano Matías y el Huaso (Cristian Baumeister) tenemos una fijación con la escalada y la vida en el viejo continente. A pesar de formarnos como escaladores a las puertas de la Patagonia, explorar y realizar interesantes escaladas en nuestro sur natal, queríamos ir a esas transitadas vías, sentir aquellas históricas fisuras y caminar por esas marcadas huellas que llevan a la cima del Mont Blanc.

Si bien pasamos mucho tiempo leyendo y buscando vías, al momento de volar no teníamos bien definido qué escalaríamos. Sí dónde estaríamos, por lo que debíamos arribar como fuera el primero de julio a Barcelona y coordinar unos cursos que realizaríamos en Benasque. Todo esto nos dejaba un día para disfrutar de la escalada urbana en Madrid y vivir la final de la Eurocopa como un español más en plaza Colón.

A Benasque!

Nuestro primer destino "escalistico" fue el Valle de Benasque. En este lugar nos reuniríamos con el caricaturesco escalador español "Jordi Marmolejo", pero antes de este peculiar encuentro, teníamos 3 días para descubrir las virtudes de este lugar: buena birra y calurosa escalada estival en Sacs.

Jordi: un tipo simple, loco y amante de la vida en la montaña. En su furgoneta conocimos los mejores lugares de escalada cercanos al valle, con gran alegría nos enseñó en Pirineos como movernos en paredes alpinas. Escalamos más de 1600 metros en una semana, en compañía de un gran amigo español, quien no dudo en compartir su experiencia, para que nosotros podamos afrontar de la manera más segura las paredes alpinas que silenciosamente rondaban en nuestras mentes.

Por fin, en los Alpes!

Llegar a Chamonix fue en si un acto alpino: pensar poco y actuar rápido. Como llegamos por la tarde a Ginebra ya no había buses. Tampoco conseguimos alojamiento, no hablábamos francés ni conocíamos a nadie. La opción lógica, sensata y económica era dormir en el aeropuerto y tomar el bus de la mañana a Chamonix, pero preferimos optar por la opción más adrenalínica y arrendamos el único auto disponible a esa hora: ¡un Mercedes del año! Subimos nuestras mochilas y bajo una tormenta eléctrica comenzamos a adivinar cómo llegar al paraíso.

Chamonix es un nombre común entre la gente de montaña, un lugar que todos queremos visitar en algún momento de nuestras vidas, y nos recibía tímidamente por la madrugada, sin un alma en las calles y ningún bar, residencial o camping abierto. Pasamos esa húmeda noche durmiendo como pudimos dentro del "Meche"...

Pasamos tres días recorriendo este mítico lugar, vibrando con el campeonato mundial de escalada, escalando en sus cercanías, conociendo sus bares, restoranes y locales de souvenirs. Cuando ya se venían las ventanas de buen tiempo, la Casa de la Montaña nos aclaraba nuestros próximos destinos:

Aiguille du Midi, Voie Contamine

Decidimos escalar una vía por el día en la Aiguille du Midi, luego volver a Chamonix para subir al otro día a quedarnos en la Vallée Blanche. Cristián y Matías se datearon bien en la Casa de Guías y optaron por la Voie Contamine en el pilar sureste de esta tradicional aguja. Un ED de 200 metros, graduada en 6c (6b A0) y según la referencia: "tres belle escalade en fissure".

Habíamos salido temprano a tomar el teleférico pero por problemas burocráticos perdimos bastante tiempo. Finalmente entramos tarde en la vía, no sin antes encontrarnos con un chileno que identificó nuestras "chuchadas" mientras nos acercábamos a pie de vía, por lo que se acercó a saludar. Aquel día finalizó tras una hermosa escalada con nuestro primer vivac alpino en las terrazas del teleférico, esperando que abrieran las puertas para volver al pueblo al día siguiente.

Un día de descanso para finalmente subir con "camas y petacas" a vivir al Valle Blanco.

En mente teníamos el Dent du Giant, Mont Blanc y Grand Capucin. Aunque aún anhelábamos nuestro oculto objetivo: la norte de las Grandes Jorasses, que esta vez se encontraba muy cargada de nieve y nos obligaba a dejar la Waker para una próxima visita al valle.

Procesión al Mont Blanc

Partimos rumbo a Italia… pero no llegamos tan lejos (por ahora). Caminamos por el Valle Blanco desde la estación de la Aiguille du Midi hacia el Diente del Gigante, un cuatromil que por su lado sur tiene una ruta simple y dos vías bien interesantes. Optamos por la Géant Branché, vía de grado moderado que en sus 140 metros de fisuras y diedros presenta uno que otro clavo. Lamentablemente los fuertes vientos (a lo Patagonia) nos bajaron antes de llegar a la cumbre. Algo frustrados, en el regreso no hablamos mucho. Ya en nuestra carpa con algo de tabaco, conversamos escuetamente con nuestros vecinos. Teníamos claro nuestro siguiente objetivo: el Mont Blanc.

Sabíamos la cantidad de escaladores que intentarían esta cumbre ese día, por lo que a las 2:40 AM estábamos caminando… A esa hora ya se veía la procesión detrás del Mont Blanc du Tacul. Para colmo, vientos de hasta 70 kilómetros nos acompañaron desde la salida de la carpa durante casi seis horas hasta la llegada a la cumbre. Tratamos de parar una vez a descansar, pero el frío era tan intenso que preferimos seguir caminando, descansar al paso de las cordadas más lentas y pasarlas apenas fuera posible. Estábamos en la cumbre de la montaña que dio inicio a nuestro deporte, pero hacía tanto frío que sólo queríamos bajar.

Ya de regreso en la carpa dormimos un poco y nos dimos un merecido banquete en el refugio Les Cosmiques. Cristian siguió el llamado del Paraíso y bajó a Chamonix a disfrutar de sus bondades. Con Matías nos quedamos unos días más escalando en el valle.

IV° Clásico

¡Que vía! Una de las mejores que probamos en Francia. Empezamos en la Vía Suiza (6b A0) al Grand Capucin sin saber realmente lo que era un IV° alpino – mucho menos un 6b – para encontrar 300 metros de historia que tuvimos el agrado de compartir con Alex Huber. El alemán preparaba su solo integral de la Directa de los Suizos, que comenzó momentos después de recibir un camote del porte de una marraqueta en la espalda.

Regresamos por la noche a nuestro campamento, donde una hermosa checa de trencitas se asoma de su carpa para preguntarnos cómo nos fue. Nosotros respondemos: "Bien, ¡pero fue más duro de lo que pensamos!". Con esta vía recordamos las palabras de Jordi sobre las reseñas de las vías alpinas clásicas: "Ojo con los IV° y V°, ¡son realmente duros!" Y vaya que lo son...

El verano francés es como en el sur de Chile: temperaturas moderadas, harta tormenta por la tarde, lluvia y nubes. Queríamos algo más de sol y escalada "a guata pelá", por lo que felices de haber escalado en el Paraíso, bajamos a Chamonix para reunirnos con Cristián y partir rumbo a las Dolomitas (esta vez por carretera).

Las famosas Dolomitas!

Habíamos escuchado de lo espectacular que eran las Dolomitas, sin embargo no sabíamos a donde íbamos. Gracias a los datos de unos italianos tomamos en Aosta un tren con destino a "Belluno", en el norte de Italia. Desde aquí tomamos rumbo hacia "Malga Ciapela", un pueblo fantasma que nos recibió con tormenta, truenos y relámpagos, y ¿dónde estaba la escalada a guta pelá?.

Dos días demoramos en comprender que en el norte de Italia la cosa era así: tormentas por la tarde.  Por lo que emprendimos camino al refugio Fallier, a los pies de la impresionante pared sur de la Marmolada! Lluvia por la tarde, una marmota, unas cervezas y llegamos bajo granizos a nuestro destino.

Al día siguiente caminamos hasta el Paso de Ombreta y bajamos por el pie de las vías, buscando "El Quixote". Una clásica vía de VI grado y 750m. Disfrutando como niños los IV° y V° del planeta melkmart… la roca bastante descompuesta, y una escalada bastante distinta a la que esperábamos, pero realmente emocionante. Sin embargo justo ese día las tormentas se adelantaron y nos encontraron a 500m del suelo… saliendo del primer pilar. Esperamos un poco con la esperanza de que amaine, pero un sendo rayo sobre nosotros y la siguiente fisura convertida en cascada, nos hicieron apresurar maniobras y rapelear por nuestras vidas. Con algunas complicaciones, llegamos a pie de vía justo cuando paró un momento el agua… Excitados y con un paisaje increíble del valle, regresamos felices al refugio, juntamos los pocos euros que teníamos, compramos vino y kuchen y regresamos al pueblo. Suficiente de Italia, ahora queríamos escalar en "El Edén".

El Edén: Zermatt

Otro clásico pueblito alpino, lleno de historia, preparado para quienes gustan del deporte,  y reventar cualquier billetera.  El básico camping que es administrado por un viejo guía local, se llena de escaladores de todo el mundo. Aquí llegamos con un objetivo claro: El Matterhorn. Luego de conocer las bondades del lugar y pagar las cervezas más caras de nuestras vidas, discutimos por donde encarar esta hermosa montaña. Cristian cansado, quería ir por la transitada arista Hornli, y asegurar la cumbre. Con Matías teníamos intensiones más ambicionas, y bastó un simple "no seamos mediocres" para convencer a nuestro compañero de tirar la arista Zmutt.

Información casi no teníamos. Sabíamos de unos guías que unos días antes la habían intentado y se devolvieron por que estaba en pésimas condiciones, y una escueta fotocopia de la arista. Con esto subimos a acampar a los pies del refugio Hornli, y al día siguiente de madrugada salimos con lo justo.  Erramos en el acceso al glaciar para cruzar la pared norte y perdimos 4 horas en un campo de seracs y grietas.  Con algo de fortuna salteamos este paso vivos y nos montamos en la arista. Por fin no habían nubes ni viento, estaba perfecto! Pero la arista era dura, escalada mixta, mucha nieve, verglas y pasos aéreos. Era tarde y los helicópteros seguían nuestros movimientos.  También llegaron las nubes, algo de viento, se puso a nevar y todo se complicaba.  Era imposible ya regresar. Por lo que seguimos alternando simultáneo, con solos, y punteando.  Recuerdo el penúltimo largo que tiré, en el que vi una arista que se tapó inmediatamente, arme reunión, llegó Matías, se preparó para seguir mientras llegaba Cristián, y le dio. Unos minutos más tarde nos grita excitado que estaban las cuerdas fijas! Estábamos terminando la vía! Los últimos pasos por unas gruesas cuerdas y a las 10pm llegamos completamente a oscuras a la pequeña cumbre del Matterhorn! Muy similar a la de nuestro querido Volcán Puntiagudo. Una escueta foto y seguimos cuidadosamente unas huellas. No sabíamos por donde bajar. Encontramos unos descuelgues y rapeleamos hasta que no había más… estábamos en el hombro de la hornli, muy arriba aún. Colocamos unos friends y nos aseguramos, dormimos un par de horas hasta que salió el sol y pudimos terminar el descenso a nuestra carpa.

Con esta escalada terminábamos una simple idea que nació en el verano del 2006. Que después de mucho trabajo nos llevó por casi 2 meses a escalar en el viejo continente. A sentir la verdadera libertad.  Esa que te hace depender sólo de lo que puedes llevar en tu mochila. Que te permite cada día despertar, fijar la mirada e ir un poco más allá de donde crees posible llegar.

Simples ideas dedicadas a nuestro Abuelo (QEPD), familias, amigos y a The North Face por su valioso aporte a nuestra escalada.

Ficha técnica

  • Nombre de quienes fueron: José Miguel Potthoff, Matías Potthoff, Cristian Baumeister.
  • Fecha: 28 Junio - 13 agosto 2008
  • Recorrido: Alpes suizos  y franceses, Dolomitas Italianas, Pirineo. 
  • Dificultades: En roca hasta 6c (6b A0), en mixto hasta M3, vías en roca de 750m, paredes alpinas de 1200m.
  • Que llevar: Principalmente ropa softshell (chaqueta y pantalón) y chaqueta cortaviento impermeable ultraligera. Polar ligero y chaqueta de primaloft. Guantes y valaclava Power Stretch, guantes de escalada. Carpas y sacos livianos. Rack de escalada en roca completo, piezas medianas repetidas; cuerdas dobles; equipo de hielo escueto; importante crampones!.
  • Ropa The North Face indispensable para llevar: Fundamental "Redpoint Optimus JKT"  y Pantalón softshell "Apex Treking Pant"! Guantes de power stretch, y cortaviento impermeable ultraliviano: "Diad Jacket".  Prophet 65, Beeline, Mountain 25.

Resumen de las principales vías escaladas (cronológico)

  • "No te tires que hay cristales" V, 95m, Torre de Marfil, Cerler España.
  • "Yaks" V+ 700m, Valle de Remuñe, España.
  • "Pasaba por aqui" V, 105m, Torre de Marfil, Cerler España.
  • "El Diedro Más Turbón" 6a, 230m, Benasque - España.
  • "Voie Contamine" en El Aguille Du Midi, ED 6b A0 250m (7mo largo por Monsieur de Mesmaeker), Chamonix – Francia.
  • "Gean Branche" en el Diente del Gigante, TD inf, 140m, incompleta. Chamonix – Francia.
  • Mont Blanc, por "los tres montes" en 5:45h, Chamonix – Francia.
  • "Voie des Suisses" en el Grand Capucin, (ED inf. 6b A0) hasta el 7mo largo. Chamonix – Francia.
  • "El Quixote" en la pared Sur de la Marmolada (VI° 750m). Dolomitas - Italia
  • "Arista Zmutt" al Matterhorn ("pocas veces en buenas condiciones" 1.200m, D, IV-, III+ en mixto, 50°). Zermatt – Suiza.

COMENTARIOS (2)

walter alvial

07/10/2009 a las 17:05:16

Como nos cambia la vida, después de ese viaje, tenemos a nuestro amigo Jose Miguel viviendo en Viena y casado con una Austriaca...

Sigue escalando con todo perro!!!

GUIDO PÉREZ ARRIAZA

23/02/2010 a las 15:51:59

Excelentes fotos y extraordinaria travesía. Saludos Buma desde Osorno, Chile.

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